No mantener la intensidad y no ceder en la carrera del desarrollo del automóvil. Para Red Bull, nada parece haber cambiado en la competencia de las fábricas en comparación con sus competidores, a pesar de haber obtenido los títulos de pilotos con Max Verstappen y el de Constructores desde hace varias semanas.
El progreso de McLaren desde julio, cuyo MCL60 está a unos 10 segundos de Verstappen al final de algunas carreras, la mejora de Ferrari, que les arrebató con Carlos Sainz la única victoria de este año en Singapur, y el próximo Mercedes, el W15, que dejará de lado los experimentos extraños en 2024 y seguirá un camino más convencional, parece inquietar en Milton Keynes.
Si luego Aston Martin logra avanzar en el invierno como en 2023, sumado al factor Fernando Alonso, podrían encontrarse con muchos competidores amenazando su supremacía en las pruebas de Bahréin del próximo año y por eso no quieren quedarse de brazos cruzados, complaciéndose en todo lo ganado.

Por ende, Christian Horner, director deportivo de Red Bull, señala que «siempre hay mejoras significativas por hacer en todas las áreas, en el automóvil, en todo«, afirmó tras la prueba de Qatar.
«Un equipo de Fórmula 1 va mucho más allá de lo que se observa simplemente en la pista. Se trata de todas las personas que trabajan detrás de escena en 22 departamentos distintos, que forman una escuadra de Gran Premio y todos deben cumplir su función. Esta es la única manera de lograrlo: obtener resultados como estos y, por supuesto, contar con un talento generacional como Max«, aseguraba.

